Marcas de Sake
en Niigata
Echigo no Kura Hiden
Echigo no Kura Hiden ('el secreto de la bodega de Echigo') es una obra maestra de Junmai Ginjo que encumbra la esencia del método Yamahai heredado por Kiminoi Shuzo. Con el anhelo de traer al presente las técnicas ancestrales que dormían en el lagar, los maestros artesanos lo elaboran con una dedicación absoluta. Su umami potente y complejo, propio del Yamahai, contrasta de forma exquisita con la elegancia aromática del Ginjo, ofreciendo un sabor profundo que asombra en cada trago. Es una marca de prestigio, digna del nombre 'Hiden' (secreto), pues en ella habitan el honor, la historia y el alma de la bodega.
Echigo Tanakaya Daigoro
Echigo Tanakaya Daigoro es la marca premium de mayor prestigio de la casa, pues ostenta el nombre comercial histórico ('yago') de Kiminoi Shuzo. Su catálogo ofrece la maestría absoluta del Daiginjo y un Junmai Ginjo de equilibrio perfecto. En cada botella se funden el respeto por el ayer y la pasión por el mañana, fruto de un trabajo minucioso y sin atajos. Su aroma refinado y su paso elegante por garganta lo convierten en la elección ideal para regalos de alto nivel o grandes banquetes. Es un tesoro líquido que porta el peso de una dinastía y el orgullo de sus maestros artesanos.
Piruetto
Shin
Shin es la marca de Tokubetsu Honjozo con la que Chiyo no Hikari busca la 'esencia del Tanrei Karakuchi'. Utilizando arroz 100% 'Gohyakumangoku' de Niigata tanto para el koji como para la maceración, representa una elaboración seria y sin concesiones. Su final rotundo y limpio, sumado a la fuerza del grano que late en su núcleo, le otorga la personalidad de un 'sake de verdad'. Es un destilado seco y afilado, pero con una calma que hace que nunca canse el paladar, convenciendo incluso a los expertos más exigentes.
KENICHIRO
KENICHIRO es la línea contemporánea de Chiyo no Hikari, fruto de la pasión y el desafío de la nueva generación de la bodega. Como indica su nombre, pone en el centro la personalidad del autor y se elabora con una mentalidad libre de ataduras. Expresa con fuerza el dinamismo del sake, desde la vibrante sensación de un filtrado reciente hasta la textura densa del nigori. Sobre los cimientos de la técnica tradicional, es una marca energética cargada de vitalidad y alegría que conecta con el presente, despertando constantemente la curiosidad de los apasionados del sake.
Chiyo no Hikari
Chiyo no Hikari es el emblema que da nombre a la casa y simboliza sus más de 160 años de vida. Aunque encarna el estilo clásico 'Tanrei Karakuchi' (fino y seco) de Niigata, su sello distintivo no es solo la sequedad, sino el eco de la dulzura amable y la redondez del arroz. Es un sake versátil y acogedor que armoniza con cualquier plato: refrescante si se sirve frío y con un volumen de umami reconfortante si se toma caliente (atsukan). Es el clásico de confianza de Niigata que acompaña con sencillez y alegría los momentos cotidianos.
Chijo no Hoshi
Chijo no Hoshi ('la estrella sobre la tierra') es la cima creativa de Chiyo no Hikari, inspirada en la mítica canción de Miyuki Nakajima. Pese a tener un pulido de arroz de lujo (48%, rango Daiginjo), se clasifica como 'Honjozo' por decisión del autor, en una demostración de orgullo artesano. Es el 'sake seco definitivo', que huye de aromas florales excesivos para centrarse en la profundidad del grano y un final cortante. Su elegancia sobria es un homenaje a las bellezas cotidianas que, como estrellas terrestres, brillan con luz propia en cada copa.
Tomiya
Tomiya fue una de las marcas históricas producidas por Kamonoi Shuzo. Debe su nombre al apelativo familiar ('yago') que cimentó la trayectoria de la bodega, y fue un sake muy popular en el día a día de los vecinos y en sus celebraciones. Famoso por su elaboración honesta y artesanal, tras la venta del negocio en el año 2000 y el posterior cierre de la planta, 'Tomiya' pasó a ser una marca de coleccionista que ya no se encuentra en el mercado.
Kamonoi
Kamonoi fue el buque insignia de la bodega homónima y gozó de una popularidad inmensa en toda la región de Joetsu. Para muchos, sigue siendo el sake cotidiano por antonomasia, profundamente arraigado en la memoria colectiva local. Su sabor tradicional, que resaltaba el umami del arroz para ser disfrutado a diario, fue un símbolo de la cultura del tapeo y las cenas de la zona. Aunque su historia terminó oficialmente en el año 2000 al cesar la producción, su nombre todavía resuena con nostalgia entre los veteranos del lugar.
Taninoi
Taninoi fue la marca insignia de la bodega que llevó el mismo nombre y fue el orgullo de Itakura durante cerca de 150 años. Elaborado con el agua de sus propios pozos, se distinguía por su estilo 'Tanrei Karakuchi' (fino y seco), típico de Joetsu, que realzaba el sabor del arroz con un final sumamente nítido. Creció de la mano de la gastronomía local y fue el acompañante indispensable en las mesas de los vecinos de la zona. Aunque dejó de producirse cuando la bodega cerró sus puertas, su nombre permanece como un capítulo esencial en la historia de la tradición licorera de Joetsu.
Ayu
Ayu es la línea de alta gama de Ayu Masamune Shuzo, que busca esa frescura y belleza fugaz propia de los peces ayu que juguetean en el río. Aprovechando al máximo el caudal de 6 toneladas por hora de su manantial, la bodega consigue un sabor nítido, cristalino y libre de asperezas. Con un aroma distinguido y discreto, y un dulzor de arroz que acaricia el paladar, cada gota parece una oda a la pureza del agua. Su Junmai Ginjo de etiqueta plateada es la pieza central de esta colección, un sake nacido de la devoción artesana para iluminar las mesas en las ocasiones más especiales.
Ayu Masamune
Ayu Masamune es el estandarte que porta el orgullo de la casa, bautizado por el príncipe Wakamiya Yukichi de Kyoto Fushimi. Elaborado con mimo bajo el frío extremo de las montañas y usando 6 toneladas de agua manantial por hora, su sello es ese dulzor amable ('amakuchi') tan poco frecuente en los sakes de Niigata. Resalta el umami pleno del arroz pero mantiene un final liviano y puro. Su textura sedosa es de esas que, una vez probadas, se graban en la memoria por su confort. Es el gran clásico de Myoko, conocido en todo Japón como 'el sake de la bodega del tejado de paja de Saruhashi', una joya de la tradición licorera nipona.
Gin no Tsubasa
Gin no Tsubasa ('alas de plata') es una edición limitada de altísima exclusividad que representa apenas el 4% de la producción total de Hara Shuzo. Al distribuirse solo en establecimientos seleccionados de Kashiwazaki y Kariwa, se ha convertido en un auténtico tesoro y en el orgullo de los vecinos de la comarca. Gracias a un control de calidad exhaustivo y un proceso de maduración a temperatura controlada, ofrece un aroma sereno y una textura sedosa sin igual. Su umami discreto pero firme reconforta el espíritu en cada trago, proporcionando una experiencia elegante y ligera. Es la joya secreta de la bodega, un secreto que solo se revela a quienes visitan su tierra de origen.
Awasshu
Awasshu es un sake Junmai espumoso que rompe los moldes tradicionales. Elaborado mediante un sistema de fermentación especial diseñado en Niigata, consigue un efecto similar al del champán: una efervescencia fina, nacida de la segunda fermentación en botella, que baila junto al dulzor natural del arroz. Su baja graduación (unos 7 grados) y su frescura lo hacen ideal para servir en copa de vino como aperitivo o acompañando postres. Premiado con el oro en el certamen 'Sake in a Wine Glass', es una muestra de cómo la calidad de siempre puede adaptarse a los gustos modernos. Un regalo perfecto para quienes desean descubrir el sake de una forma distinta.
Koshi no Homare
Koshi no Homare es la marca insignia de la casa y un referente en toda la prefectura de Niigata tras más de dos siglos de perfeccionamiento. Se elabora en Kashiwazaki, frente al Mar de Japón, con el agua purísima del monte Yoneyama y arroces locales de primera categoría. Su sello es un equilibrio perfecto entre la ligereza ('tanrei') y la riqueza de matices ('hojun'), lo que lo convierte en un sake del que nunca te cansas. Su transparencia cristalina esconde un umami profundo que realza el sabor de cualquier plato. Una joya líquida que lleva décadas conquistando a locales y viajeros por igual.
Abe
Abe es el buque insignia que simboliza la renovada pasión de la bodega. Lanzada en 2015 por su sexto líder, Yuta Abe, para refundar la marca, esta línea destaca por elevar al máximo el 'umami del arroz' con una 'acidez' vibrante, rompiendo con los esquemas tradicionales para sorprender al paladar moderno. Junto a sus ediciones clásicas, ofrece colecciones fascinantes como la 'serie ★ (Star)', centrada en los elementos básicos (agua, arroz y hongo koji), o la 'serie de parcelas', que captura la esencia de campos de arroz específicos de Kashiwazaki. Cada botella destila la filosofía de una casa que ama experimentar con la fermentación y busca la excelencia en cada paso del proceso.
Koshi no Otokoyama
Koshi no Otokoyama es la marca tradicional que Abe Shuzo ha custodiado generación tras generación desde su fundación en 1804. A diferencia de la vanguardista línea 'Abe', esta etiqueta conserva la esencia de los sakes de antaño que tanto gustaban en Echigo-Kashiwazaki, simbolizando la trayectoria vital de la bodega. Su paso por boca es nítido pero con un umami de arroz rotundo que evoca una agradable nostalgia, acompañando las cenas de los hogares locales desde tiempo inmemorial. Aunque se ha ido adaptando a los nuevos tiempos, este nombre sigue siendo el pilar y el legado que narra la profundidad histórica de Abe Shuzo.
Koshi no Kokoro
Koshi no Kokoro ('el corazón de Echigo') es la marca de Abe Shuzo que busca conectar con el paisaje y el sentir de la gente de su tierra. Partiendo de métodos tradicionales, persigue un sabor sereno y profundo que aporte un toque de distinción al día a día. Su suavidad en el paladar, que acompaña los platos con discreción, es el reflejo de la dedicación de los artesanos de Kashiwazaki. Es un sake cargado de afecto que, incluso en los momentos más cotidianos, permite sentir la calidez de Echigo en cada copa.
Abe
Abe es la marca tradicional que lleva el nombre de la casa y encarna toda su historia y orgullo. Basada en técnicas artesanales forjadas bajo el frío extremo y las nieves de la región, resalta el umami pleno del arroz, buscando la perfección como sake de mesa para realzar cualquier comida. Se distingue por un sabor honesto y sin artificios que le ha valido la fidelidad de los vecinos de Kashiwazaki desde su fundación. Al portar el apellido de la familia, este nombre es un sello de calidad inalterable, el 'sake de los Abe', transmitido con honor de generación en generación.
Sabaishigo
Sabaishigo ('la tierra de Sabaishi') es una marca que toma su nombre de la fértil cuenca del río Sabaishi, en Kashiwazaki. Hayashi Shuzojo, integrada plenamente en la historia de la comarca, elabora este sake como un gesto de gratitud hacia la tierra que la vio nacer. Producido con arroz de cosecha propia y técnicas tradicionales de fermentación, este sake es la esencia del 'regalo del campo'. Su aroma sereno y su sabor pleno, que resalta el dulzor natural del cereal, combinan de maravilla con la cocina tradicional, siendo el acompañante indispensable en las fiestas y reuniones vecinales de la zona.